Materia: Redacción II
Docente: Sidney Torres
Estudiante: Mayra Peralta
Fecha: 12 de Julio de 2012
Editorial - Gasificación
a la IX marcha indígena
El gobierno de Evo Morales es protagonista de varios disturbios en
contra de la IX marcha del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure
(TIPNIS). Lo hizo con campañas de desprestigio y también con amenazas de no
permitir abastecerse de provisiones, de no poder descansar y ser desalojados en
San Ignacio, Yucumo, Marimono, Caranavi y Ch’alla. Hoy, nos encontramos
en una nueva represalia frente a los manifestantes, esta vez, causada por los
policías a través de gases lacrimógenos y chorros de agua del carro Neptuno.
Sin embargo, el dilema continúa ya que el Gobierno no resuelve este conflicto y
se ocupa de arreglar los problemas de otros sectores del país.
La acción que tomaron los policías hacia los defensores del TIPNIS fue terrible e innecesaria. No hubo conciencia al realizar este acto y no tomaron en cuenta las consecuencias que éste podría traer. Los dirigentes indígenas afirmaron que cinco personas, entre mayores y niños, fueron los más afectados por los gases lacrimógenos. Pero no se cansaron de damnificar a los originarios porque un día después lo volvieron a hacer. Cuando los manifestantes lograron movilizarse para poder ingresar a la plaza Murillo, fueron víctimas, por segunda vez, de la violencia de la policía.
Los indígenas no se encontraban en condiciones de ser atacados por los
policías. La vigilia denunció que la
policía se ensañó con ellos porque les echaron agua a todos y sin tomar en
cuenta que en la medida de protesta se encontraban niños enfermos. Hay poca
consideración por parte de la policía y al mismo tiempo por parte del Gobierno.
Asimismo, la presidenta de la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB),
Nazareth Flores, indicó que esta era una marcha pacífica y que sólo querían
ingresar a la Plaza Murillo. Del mismo modo en el que el Gobierno entra al
TIPNIS sin permiso y para dividir a los indígenas.
Entablar el diálogo con el Presidente
Morales, ha sido el único propósito de los marchistas al arribar a La Paz. No
obstante, el Gobierno
rechazó cualquier reunión con los representantes de la IX marcha al considerar
que sus malos antecedentes podrían ensuciar la imagen internacional del
Primer Mandatario. Existe equivocación por parte del gobierno al escoger con
cuales representantes se puede dialogar y con cuales no.
Paralelo al conflicto del TIPNIS nos encontramos también con el caso de Mallku Q’ota. Éste contó con secuestros y mucha violencia. Sin embargo, Morales accedió a firmar un acuerdo para revertir las concesiones mineras en esta zona. No es pertinente beneficiar de este modo a mineros que tomaron la violencia como arma para solucionar su conflicto y además causaron mucho daño en su región. Al parecer, el Gobierno continúa favoreciendo a los que más le convienen. Pero no hace caso a los que buscan resolver problemas a través del diálogo.
Recordemos también que el gobierno de Evo
Morales se caracterizaba por defender los derechos de la “Madre Tierra” por
encima de los derechos humanos. Pero en el caso del TIPNIS asumió una posición
desarrollista la cual contradice al mandato del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Además, debemos tomar en cuenta que Brasil se favorecerá más con la carretera
del TIPNIS. El país vecino obtendrá un beneficio económico y abrirá su mercado
hasta el océano Pacífico gracias a la vía interoceánica.
El Gobierno toma la violencia como principal
recurso para resolver sus problemas. Esta acción no es adecuada porque a
consecuencia de ella existen muchos daños y víctimas. Solucionar los conflictos
de la manera que el gobierno de Morales lo hace está cuestionada por los
bolivianos. Favorece a algunos sectores y a otros no, y beneficia a otros
países. En el caso del TIPNIS, no se halla solución porque los intentos de la
IX marcha continúan siendo obstaculizados por el Gobierno y esto es totalmente
erróneo.
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