Materia: Redacción II
Docente: Sidney Torres
Estudiante: Mayra Peralta
Fecha: 29-06-2012
Práctica 11
Editorial - Colquiri
El Gobierno de
Evo Morales, ha hecho que las nacionalizaciones de empresas en Bolivia aumenten.
Lo hizo con las empresas de telecomunicaciones e hidroeléctricas, con empresas de gas y petróleo, y también con las de hidrocarburos. Hoy, vemos el caso de la Empresa Minera
Colquiri, administrada por Sinchi Wayra, filial de la transnacional suiza Glencore. Se supone que esto constituye una
solución del Gobierno para que la economía del país mejore a través de la
exportación de minerales. Sin embargo, el beneficio que generan estas exportaciones
al país es muy bajo ya que sólo el 13 por ciento se queda en el Estado.
Los conflictos que preceden a esta nacionalización desfavorecieron a varias
personas. Entre ellos están los mineros sindicalizados y los afiliados de la
mina 26 de Febrero, además de la gente que vive en esa región. Hablamos de un período de
movilizaciones, que incluyó bloqueo de caminos, enfrentamientos dejando como
resultado a personas heridas y además daños materiales. No es la primera vez
que ocurren estos problemas por causa de una nacionalización. Por consecuencia,
los bolivianos nos veremos expuestos a esta clase de problemas cada vez que el
Gobierno quiera nacionalizar una empresa. Y esto, quieran o no, es un perjuicio.
El Gobierno está
dispuesto a pedir a la empresa Sinchi Wayra una indeminización económica por
realizar explotación en Colquiri sin pagar impuestos. Por otro lado, ésta ha
invertido en Colquiri y también pediría una indeminización por esta inversión.
Pero no es muy coherente que ambos pidan ser compensados. Al final ninguno de
ellos tendría la razón. Por lo tanto, lo
que más les conviene es llegar a un acuerdo pacífico y sin problemas.
No obstante, gracias a la nacionalización de
Colquiri, solamente, con el valor de la maquinaria y los insumos almacenados el
Gobierno pretende no pagar ningún tipo de compensación a la suiza Gleencore por
la explotación de la mina. El hecho de que el Gobierno no esté dispuesto a
pagar ninguna compensación a Gleencore podría llamarse un beneficio para él.
Pero, sin duda, lo más justo sería que se pague por el trabajo que realizó la
transnacional a través de Sinchi Wayra.
Por otro lado, el Gobierno no se ve tan beneficiado con esta
nacionalización. El empresario Samuel Doria Medina, afirmó que el más
perjudicado con la entrega de Colquiri a los cooperativistas mineros es el
mismo Gobierno. Ya que éstos no pagan impuestos, no cumplen con la legislación
laboral. Por lo tanto el Estado corre riesgo de perder ingresos. Esto quiere
decir que el Gobierno no estudió correctamente esta situación. Por
consiguiente, no tiene conocimiento de las consecuencias que puede traer. Sin
embargo, el Gobierno cuenta con la promesa de la Corporación Minera de
Bolivia (Comibol), de duplicar hasta 2014 tanto la producción como los ingresos
de la empresa nacionalizada.
La nacionalización de empresas, no es del todo buena.
Como es el caso de las minerías porque el 87 por ciento, de lo que éstas generan se va al exterior. Por tanto, lo que
el Gobierno está haciendo no tiene sentido y está afectando al país, en lugar
de hacerlo progresar. Para que esto no ocurra, se debe hacer un estudio
adecuado de los ingresos que traen las exportaciones de minerales al país. De
ese modo, el Gobierno podrá determinar si realizar la nacionalización es, o no,
una ventaja que ayuda a la economía del país.